Liderazgo directivo escolar: la clave silenciosa que decide si un colegio mejora o se estanca
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- 10 ago
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Cualquier director o jefe de UTP que lleve más de una década en el sistema sabe lo que significa "empezar de nuevo": llega un nuevo equipo directivo, cambia el foco, se reordenan las prioridades, y lo que se venía construyendo con los profesores pierde impulso. No es un problema de mala voluntad. Es un problema estructural: en Chile, la rotación en los cargos directivos es alta, y esa inestabilidad golpea directo a la sala de clases, aunque ahí nadie la vea.
Un estudio con datos administrativos a nivel nacional, presentado este año en la conferencia AERA 2026 por un investigador del CIMA de la Universidad del Desarrollo, muestra que entre 2015 y 2022 el 17% de los directores de escuelas básicas dejó completamente el sistema escolar, y que el riesgo de abandono es mayor precisamente durante los primeros años de ejercicio del cargo. Es decir, se van justo cuando más se necesita que se queden: cuando recién están instalando un proyecto educativo y ganándose la confianza de sus equipos.
La inestabilidad directiva le cuesta caro al aprendizaje
La evidencia internacional y nacional coincide en algo que cualquier jefe de UTP intuye: el liderazgo directivo es, después de la labor del docente en el aula, el factor escolar con mayor impacto en los resultados de aprendizaje. Cuando ese liderazgo cambia con frecuencia, se pierde algo difícil de recuperar: la memoria institucional. Los sellos pedagógicos, los acuerdos de convivencia, las rutinas de acompañamiento docente construidas durante años se diluyen con cada cambio de dirección.
Esto no es solo un problema de "adaptación". Un equipo directivo nuevo necesita entre uno y tres años para entender a fondo la cultura de un establecimiento antes de poder liderar cambios efectivos. Si la rotación ocurre antes de ese plazo, el colegio queda atrapado en un ciclo de reinicios permanentes, sin tiempo real para consolidar mejoras.
Lo que el sistema está haciendo para enfrentarlo
El Ministerio de Educación, a través del CPEIP, ha puesto el foco en esto durante 2025 y 2026 con el Plan de Formación de Directores, que este año incorpora por primera vez un diplomado en Liderazgo Directivo al finalizar el curso. En paralelo, entre marzo y junio de 2026 se realizaron 16 encuentros regionales que convocaron a más de 1.800 directores a lo largo del país, seguidos de una encuesta nacional online respondida por 5.734 directores, un ejercicio de escucha a gran escala poco habitual en el sistema.
Que el propio Ministerio esté invirtiendo en escuchar a los directores y en formarlos de manera más específica confirma algo que en terreno ya se sabe: la capacitación genérica no basta. Un director de un liceo técnico-profesional en una comuna rural enfrenta desafíos distintos a los de una directora de un colegio particular subvencionado urbano, y necesita herramientas distintas para sostenerse en el cargo y liderar con eficacia.
Qué puede hacer un equipo directivo mientras el sistema se pone al día
Mientras las políticas públicas avanzan, hay decisiones que un director o un jefe de UTP puede tomar hoy para reducir el costo de la rotación, propia o de sus pares. La primera es documentar: dejar por escrito los acuerdos pedagógicos, los protocolos de convivencia y las rutinas de acompañamiento, de modo que no dependan de la memoria de una sola persona. La segunda es distribuir el liderazgo dentro del equipo directivo y de los jefes de departamento, para que la salida de una figura clave no deje un vacío total. La tercera, y quizás la más subestimada, es invertir en el desarrollo de las jefaturas intermedias —UTP, coordinadores de ciclo, jefes de departamento— porque son ellos quienes sostienen la continuidad pedagógica cuando la dirección cambia.
Ningún colegio controla cuándo se va un director o una directora. Pero sí puede controlar qué tan preparado está el resto del equipo para sostener el rumbo cuando eso ocurre. Esa es, en el fondo, la diferencia entre una comunidad educativa que se estanca con cada cambio y una que sigue avanzando pase lo que pase en la dirección.
Por: Equipo ConnectATE





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